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domingo, 7 de febrero de 2010

Neveras para guardar hielo

Las neveras o pozos de nieve son edificaciones subterráneas, generalmente de piedra o ladrillo,que tenían por objeto almacenar y conservar la nieve y el hielo del invierno, para su uso durante los meses cálidos.
La nieve se almacenaba en capas, separadas por hierba y pajas; se transportaba a los lugares de consumo de noche y bien protegida; se utilizaba para bajar la fiebre, como analgésico y también para enfriar las bebidas y elaborar helados. Tuvieron su época dorada entre los siglos XVI y XVII. Se utilizaron hasta entrado el siglo XX, cuando empezaron a funcionar las primeras fábricas de hielo artificial.




Aunque existen en Navarra otras neveras más completas e interesantes desde el punto de vista histórico y etnográfico, el pozo de nieve de Aibar tiene el aliciente de encontrarse hoy en el entorno del parque eólico de la sierra de Izko.


Existen varios senderos señalizados que permiten recorrer estos montes atravesados por el camino de Santiago y por las viejas cañadas utilizadas por los pastores y agricultores de Aibar. Algunos de ellos permiten llegar hasta los términos de las Cuatro Mugas o hasta el mirador de Basoa (cerca de la subestación eléctrica). Desde éste último, se divisa un magnífica vista de la cuenca de Lumbier-Aoiz.
Pero la mayoría de la gente suele visitar sobre todo la antigua nevera de la Bizkaia de Longás. Para llegar hasta ella, lo mejor es tomar la pista que parte del puerto de Aibar, en la carretera que viene de Pamplona y Lumbier, y subir en coche hasta el pinar de la Plana, donde hay un aparcamiento. Allí, comienza un fácil sendero de poco más de dos kilómetros, que conduce hasta antiguo pozo de nieve.
También se puede subir desde Abínzano, por el camino al monte hasta el parque eólico y por la pista se llega a la nevera. En el trayecto los senderistas encontrarán varios árboles y arbustos señalizados, y un merendero a la sombra de los pinos, donde se puede descansar de este paseo entre molinos.

jueves, 7 de enero de 2010

Almadías en Navarra






LAS ALMADIAS




En los valles pirenaicos navarros de Roncal, Salazar y Aézcoa, el aprovechamiento de los bosques ha sido desde tiempos inmemorables la principal fuente de ingresos -gracias a ellos se construyeron barcos de la Armada Real, el Canal Imperial, la Ciudadela de Pamplona o el Palacio Real de Olite- y las aguas de sus ríos el medio para transportar la madera hasta los lugares donde podía ser vendida para su transformación. Esta madera era transportada en las llamadas "almadías".
La almadía es una balsa formada por varios tramos de maderos de idéntica longitud amarrados entre sí mediante jarcias vegetales (vergas de avellano, mimbre silvestre, etc.), con remos en la punta y en la zaga cuya misión es dirigir o conducir la balsa por el cauce del río.
Aunque en la Edad Media eran los aragoneses quienes más utilizaban este tipo de transporte en el Pirineo, a partir del siglo XVII, fueron las almadías navarras las que empezaron a descender en mayor número, más de mil al año desde Roncal. Bajaban por el río Esca y el Irati, rumbo al río Aragón y posteriormente al Ebro, en un viaje de una semana que solía acabar en Zaragoza.

Ser almadiero era un modo de vivir instalado en el riesgo y la aventura muy arraigado entre los habitantes montañeses, y varios de ellos pagaron con su vida los peligros de los rápidos y los remolinos, las presas, las piedras y la velocidad de las aguas crecidas por el deshielo primaveral.

La evolución de las carreteras y los medios de transporte, así como la construcción del pantano de Yesa, acabaron con esta actividad en el año 1951.

Hoy, gracias al Museo de la Almadía, en Burgui, valle del Roncal, tenemos la oportunidad de rememorar este ancestral oficio. La exposición se compone de numerosas fotografías, publicaciones, documentos, películas y reportajes audiovisuales que tienen a la almadía y los almadieros como protagonistas. Asimismo podrá conocer los trajes de época de los almadieros y los diferentes útiles y herramientas utilizados en la elaboración de estas embarcaciones, así como otros temas relacionados con la vida del valle.

Para poner la guinda a esta visita, puede realizar el sencillo sendero "Burgui, pueblo de los oficios", en el que además de contemplar una almadía a tamaño real, descubrirá un horno de pan, una carbonera, una nevera medieval y una calera.


Más información en : http://www.almadiasdenavarra.com/

lunes, 7 de diciembre de 2009

¡Viva San Fermín!

Es muy difícil, para un@ pamplonica resumir en un post lo qué significan los Sanfermines. Espero que os deje con las ganas de visitarnos en esta fecha y si es en nuestra casa rural, mejor… estamos a tan sólo 20 minutos del centro de la fiesta.

“Ya falta menos, ya falta menos, ya falta menos… pa San Fermín!!!!”

Así acaban los Sanfermines todos los años, con la ilusión de que ya falta menos para los del año siguiente.
Y es que…. Qué os voy a contar de los Sanfermines?... Intentaré mostrar otra “cara” de la fiesta. Es una fiesta, en la que por supuesto que hay alcohol, juerga… como en todas, aunque esa es la única imagen que muestran algunos medios. Es algo más, es fiesta, alegría, espectáculo… no sólo toros y desenfreno.
Hay espectáculos para mayores (verbenas en la plaza de la cruz), para los niños (Conde rodezno y Carlos III), para jóvenes (Antoniuti, plaza del castillo), llega el circo…

Los Sanfermines son en honor a San Fermín, patrón de Pamplona y de
Navarra.
Sin duda los hizo mundialmente famosos Ernest Hemingway, con su libro “Fiesta”. Desde entonces se puede decir que es la fiesta más conocida mundialmente, y de hecho llegan muchísimos extranjeros.

Es importante la Feria del toro, llegan importantes ganaderías para mostrar sus toros, que aparte de lucirse en las corridas también lo hacen en los encierros.

Todo comienza con el txupinazo, desde el balcón del Ayuntamiento.

6 de Julio a las 12 del mediodía. El día central es el 7 de Julio, con la procesión por las calles del casco viejo. La corporación municipal, alcaldesa y concejales y la figura de San Fermín. Es un acto muy emotivo, sobre todo cuando a mitad del recorrido se canta la jota al santo.
Los encierros empiezan el 7 de Julio (día de San Fermín), todos los días, a las 8 de la mañana hasta el día 14. Antes de que suene el cohete que anuncia que salen los toros del corral, los mozos se encomiendan al santo, periodico en mano con el canto " A San Fermín pedimos, por ser nuestro patrón, nos guíe en el encierro, dándonos su bendición. ¡Viva San Fermín, Gora San Fermín!"

Después del encierro a desayunar un chocolate con churros y se puede ir al tradicional “baile de la alpargata”
Son típicos los almuerzos en la calle y en los bares del casco viejo de Pamplona. Después el vermut con algún pintxo.

Si hay algo que hace que Pamplona se transforme, es el color rojo y blanco. Es lo primero que impacta al recién llegado. Todo el mundo ataviado con estos colores. Con el pañuelico rojo atado al cuello, sólo queda sumergirse por las calles del Casco Viejo.
La Comparsa de gigantes y cabezudos de Pamplona sale todas las mañanas paseando por las calles de Pamplona, acompañada de cientos de niños y mayores. Por cierto que este año celebran 150 años. Pocos pamplonicas se habrán quedado sin la típica foto con algún kiliki o gigante…

Antes de cada corrida de toros, hay que ver las mulillas, otra foto típica.
La salida de la corrida también es muy bonita. Se hace pasillos de gente por las calles y van pasando las peñas, con sus respectivas bandas de música (txarangas)
A las 11 de la noche, todos los días, hay fuegos artificiales, en la Ciudadela.
En Pamplona no hay parque de atracciones y en Sanfermines tenemos “barrakas”.

Durante todo el día y toda la noche, hay gente por la calle. En los espectáculos organizados por el Ayuntamiento y en los improvisados, mimos, baile de la era, actuaciones, magos, payasos, bailarines….de todo.

La ciudad se transforma durante los Sanfermines y cuando se acaban… pues … Pobre de mí, pobre de mi, pobre de mi, que se han acabao las fiestas de san Fermín…
Pamploneses, pamplonesas…. Ya falta menos ¡!!!

sábado, 5 de diciembre de 2009

Camino de Santiago


Historia del Camino

El hallazgo del sepulcro del apóstol Santiago en Compostela a comienzos del siglo IX supuso el inicio de las peregrinaciones a Santiago desde toda la Cristiandad. Navarra se convirtió durante la Edad Media en paso obligatorio para los miles de romeros que, procedentes de toda Europa, se dirigían a Galicia.

Fue precisamente el rey navarro Sancho Garcés III el Mayor, que dominaba los reinos peninsulares reconquistados a los árabes, quien unificó las diversas rutas en el siglo XI. De esta forma, los trayectos a su paso por Navarra quedaron reducidos a dos, la ruta francesa, que entraba por Luzaide/Valcarlos y Orreaga/Roncesvalles, y la ruta aragonesa, procedente del puerto de Somport.
La vía compostelana tuvo su mayor auge entre los siglos XI y XVI. En esa época, el fluir de peregrinos supuso un enriquecimiento cultural, artístico y económico para los pueblos navarros. A lo largo del camino se fueron levantando iglesias, hospitales, monasterios y ermitas, en muchos casos de la mano de artistas extranjeros o importando nuevas corrientes culturales.

Posteriormente, el Camino de Santiago fue decayendo hasta la segunda mitad del siglo XX, época en que renació el interés por la ruta. En 1987 el Consejo de Europa nombró el Camino de Santiago como Itinerario Cultural Europeo y, desde entonces, ha ido creciendo la afluencia de caminantes, impulsados por la fe, en unos casos, y, en otros, atraídos por el patrimonio histórico.
El Camino de Santiago atraviesa Navarra de este a oeste por dos rutas diferentes, una que entra por Valcarlos -el llamado Camino Francés- y otra que lo hace por la Zona de Sangüesa. Ambos confluyen en Puente la Reina y continúan como una sola vía hasta Santiago.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Bárdenas Reales de Navarra

Las Bardenas Reales son un paraje natural semidesértico de unas 42.000 ha. que se extiende por el sureste de Navarra y el Noroeste de Aragón.

Sus suelos son de arcillas, yesos y areniscas y han sido erosionados por el agua y el viento creando formas sorprendentes en las que destacan los barrancos, las mesetas de estructura tabular y los cerros solitarios, llamados cabezos.

Las Bardenas carecen de núcleos urbanos, su vegetación es muy escasa y las múltiples corrientes de agua que surcan el territorio tienen un caudal marcadamente irregular, permaneciendo secos la mayor parte del año. La altitud oscila entre los 280 y los 659 msnm.

Las Bardenas se sitúan en un punto equidistante entre la cordillera Pirenáica y la Ibérica. Veintidós municipios y entidades (los "congozantes") forman la Comunidad de Bardenas Reales, una entidad de Derecho Público encargada del aprovechamiento del paraje.

En la actualidad, la mayor parte de las Bardenas Reales se encuentran protegidas en mediante la figura de un parque natural de 39.274 ha. desde el año 1999.
Anteriormente, en 1986, dos parajes de las Bardenas, el Rincón del Bú y la Caídas de la Negra, habían sido declaradas reservas naturales. Desde el 7 de noviembre de 2000 el conjunto fue declarado Reserva de la Biosfera.

Estos bellos parajes se encuentran muy cerca de Uncastillo, donde podéis escoger vuestra Casa Rural Amiga "Caserón el Remedio" para alojaros mientras disfrutáis de parajes tan sorprendentes como este.



lunes, 26 de octubre de 2009

Colores de Otoño en Navarra



Otoño en Navarra.
Es una de las mejores épocas para visitar Navarra. Todos los bosques están llenos de color. Las temperaturas, este año, están siendo muy agradables para dar paseos.
Además las últimas lluvias, acompañado de suaves temperaturas hace que abunden las setas. Se nota, porque hay mucha gente por los montes.







Es tiempo de otoño.


Es tiempo de perderse entre los árboles.


Es tiempo de perderse entre el color, olor... del otoño.


Es el otoño en todo su esplendor.
Abínzano, Navarra.