La palabra mayo tiene diferentes significados: Mayo es el mozo y maya su enamorada.
Plantar el mayo era colocar en la plaza del pueblo un palo de chopo o de pino, pelado y embadurnado con grasa. En la punta se colocaban cintas y adornos; otras veces naranjas (Puebla de Valles y Valdesotos). Los mozos competían por llegar arriba y ofrecer el trofeo a su maya.
Echar el mayo suponía rondar a la maya ante su ventana, con canciones de amor y galanteo, en grupo, pero cediendo el protagonismo al mayo. Los instrumentos eran guitarra, bandurria, laúd, botella, hierros,…
Mayo florido y hermoso
que a esta puerta me has traído
a echar el mayo a esta señora
no echándome a mí en olvido
………………
Mañana si vas a misa
delante de tu madre
¿Dónde vas pimpollo de oro
que te bambolea el aire?
…………
Por despedida te dejo
una rosa en el cerrojo
madruga mañana
no la coja algún goloso.
que a esta puerta me has traído
a echar el mayo a esta señora
no echándome a mí en olvido
………………
Mañana si vas a misa
delante de tu madre
¿Dónde vas pimpollo de oro
que te bambolea el aire?
…………
Por despedida te dejo
una rosa en el cerrojo
madruga mañana
no la coja algún goloso.
La fiesta solía comenzar el 30 de abril a las 12 de la noche con la reunión de los mozos en la puerta de la iglesia para echar el mayo a la virgen. Un ritual ligado el renacer de la vida, siendo el mayo (el palo) un símbolo de la fertilidad. Conviene recordar que ya los Tartessos, hace 3.000 años, celebraban sus fiestas de primavera con cantos y danzas para los jóvenes, que dieron origen a las sevillanas.
Larami




En Valdesotos las mozas recorrían las casas en grupo y tiraban a los chicos de la cama si no les daba un aguinaldo. Perseguían a forasteros y mozos por las calles para pedirles la propina y si no lo recibían, trataban de quitarle la ropa hasta que les pagaba (alguno quedó en ropas menores). Con lo obtenido hacían una merendola, solo para mozas.